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- Se cayó del quinto piso. Quedó tirado en el suelo. Luego se le acercó Gee pero el Tongua la tomó de la mano y la arrastró adonde los amigos porque estaban jugando ajedrez. Me demoré como tres minutos en bajar las escaleras desde el tercer piso, donde me encontraba sacando fotocopias. Iba con la Sun. Le dije, mira qué le pasó…
- ¿Y yo donde estaba?.
- Tú estabai en el baño parece, fumando. Por eso te perdiste de todo. No te puedes librar del vicio. Ya po. Entonces nos acercamos a… y le empezamos a hablar. Nunca respondió. Le tocamos un poco para ver si reaccionaba. Y nada, nunca. De repente llegaron la Pachi y la Lore y preguntaron qué pasaba. Nada, dije, es que… se cayó, parece. ¿Y qué quieren hacer uds.?, preguntaron, No sé. Podríamos llevarlo al zócalo para que esté más fresquito. Acá hay mucho sol. Vamos, dijeron.
- Y lo llevaron para allá.
- Sí po. Así que ahí estuvimos. Nos pesaba un poco. Lo llevamos entre tres. Nunca supimos si se hacía el dormido o no. Porque con el leseo que hicimos para bajarlo por la escalera hasta la sala del zócalo… demás que hubiese despertado. Y lo recostamos sobre una mesa. Al lado de una máquina de coser y un paraguas. Hicimos a un lado a un maniquí que le faltaba la cabeza y la parte de abajo, sólo tenía el tronco y los brazos. En eso llegó la Lore que se había quedado arriba haciendo guardia. Al entrar se sonrió al ver la situación. Las culiás locas, dijo. Qué por qué, dijimos las otras tres. No sabíamos qué hacer en realidad. Pensábamos que hacíamos lo correcto, a ninguna se le ocurrió llevar a … a la enfermería. Es que en realidad la enfermería no servía para nada. Quizá dejándolo dormir protegido del sol hacíamos bien. Pero alguien debía cuidarlo. Estar atento de él por cualquier cosa. Estuvimos un buen rato ahí sin decir casi nada, silenciosas casi, tentándonos de la risa y a … se le asomaba la guata debajo de la camisa. Y Sun tomó un alfiler y quiso pincharle la guata. Noooo, exclamé. Y entonces Sun tomó un palillo para tejer y le descubrió un poco más de la guata y apareció el ombligo. Después siguió pasándole el palillo por las piernas para luego empezar tocar su paquete. Yo me tenté de la risa y me tapé la boca y me retiré a un rincón. Al volver ahí Sun dibujaba su pene y sus bolas con el palillo. Mira, está muerto, dijo. No reaccionaba. Ni siquiera una sonrisa. ¿Cómo lo tendrá?,dijo la Lore. ¿Lo tendrá mirando para arriba, p’al lado o para abajo?, dijo Sun. Averígüenlo yeguas trastornadas. Me alejé. Fui a cerrar las cortinas y asegurar la puerta. Ellas le bajaron el cierre.
- No te puedo creer !!!
- Sí.
- ¿Y no andaba nadie cerca? ¿Ningún profe o gente de aseo?
- De repente se asomó una gorda de aseo y preguntó si estábamos en clase y nosotros le dijimos que sí.
- En cuál sala estaban?
- Ellas estaban en una sala de vestuario y yo me fui a fumar a la sala donde hacemos Cultura, me puse nerviosa...
- Con el viejo ése, el barbón que pone videos fomes.
- Sí. Pero después fui a ver y ahí estaban estas perras… aprovechándose del cabro.
- Jo joo jo
- Sí po…
- Y tú viste ¿?? Se lo viste ¿?
- Sí, igual vi. Lo que dejaban ver las weonas cuando no tapaban con sus melenas.
- Y qué tal lo tenía? Grande? Chico?
- Mediano, como… mmm yo… igual se lo medi…
- Jajaja, y cómo? Con una huincha de modista?
- No po ridícula… con mis manos
- Ya, y a cuántos dedos equivalía?
- Lo agarré con una mano desde la base, y luego puse la otra encima y la Pachi puso otra mano, osea tres manos lo podían cubrir
- Eso no es mediano
- Ah no??? Es que soy bien ignorante
- Oye
- Qué
- Y qué sabor tenía???
- Cómo??
- Ya po, no te hagas la tonta. No me digas que no le hiciste eso, si las otras se lo hicieron. Además donde comen dos comen tres.
- Y si lo hice crees que te lo iba a contar??
- Entonces se lo hiciste, viste…
- Bueno. Mmm cuando fui a fumar aproveché de ir al kiosco te acuerdas que me viste ahí con la Lore???
- Sí
- Ya po. Y te acuerdas que me viste comprando chocolate y dulces???
- Uuuyyy, cochina!!!!
- La Lore se quedó contigo, no te contó nada???
- No. Oye y no despertó nunca?
- Sí, pero se hizo que seguía durmiendo. Todas nos dimos cuenta pero no le hablamos
- Y cuánto rato fue eso?
- Hasta que terminó y pum!!! Lanzó un chorro.
- Ja, y a quién manchó???
- A nadie, a mi me tocó recibir la viscosidad.
- Y teniai papel pa limpiarte la mano?
- No me limpié las manos fui al baño a escupir, ahí estaba la vieja Esquivel sacándose una mugre del ojo.
- Jajajajajajajajajajajajajajaja… la weona chancha!!!!!!
- A las otras locas les dio asco y eso que fueron las de la idea
- Parece que teniai cualquier experiencia de antes y te haciai la…
- No seai hocicona
- Qué pasó después? Cuéntame por fa.
- Después que volví del baño las otras ya no estaban
- Y él?
- Él estaba pero no se había levantado, pero estaba más despierto pero se tapaba los ojos con el antebrazo
- Y entonces ahí lo saludaste y te presentaste
- Claro “soy Marcela de la sala 507”
- Como toda una señorita
- Sí, y como había que continuar la conversación me mojé el dedo y lo obligué a mirarme
- Ja
- Ningún hombre queda indiferente cuando siente un dedo entrando por ahí, hubieses visto su cara de felicidad…Etiquetas: ficcion, happy days, herramienta, humor, mujeres, pila-recoleta no es ovalle-negrete